top of page
Denias Mind Branding-05_edited.png
DENIA'S MIND

El Arte de Estar Contigo Misma

  • Writer: Indira Herrera
    Indira Herrera
  • May 28
  • 2 min read

Una guía para las mañanas en que el silencio se siente muy grande


Hay mañanas en que abres los ojos y tu casa se siente más silenciosa de lo normal. No es que algo esté mal, es solo que el espacio a tu alrededor parece recordarte que estás sola. Y en ese momento, antes de que el teléfono, las notificaciones o el ruido del mundo entren, tienes una elección: dejarte hundir por esa sensación, o convertirla en algo tuyo.


Empieza por el desayuno. Uno de verdad.


No el café de pie mientras revisas el correo. Uno de verdad. Saca un plato bonito, el que guardas "para cuando hay visitas" — y prepárate algo sencillo: una tostada con mantequilla, unas frutas, lo que tengas. Ponlo en la mesa. Siéntate. Come despacio. Pon tu película favorita de fondo. No una nueva, no algo que tengas que seguir, tu película favorita, esa que ya sabes de memoria, la que te hace sentir en casa dentro de ti misma. Deja que el sonido llene el cuarto. De repente, ya no estás tan sola.


Cómprate flores. Siempre.


No esperes que alguien más lo haga. La próxima vez que pases por el mercado o la tienda, detente en las flores y elige las que más te gusten — no las más baratas, no las más prácticas — las que te hagan sentir algo. Llévelas a casa, córtalas, ponlas en agua, ubícalas donde las veas todos los días. Que las flores de tu casa siempre las hayas elegido tú. Que seas la persona más esperada en tu propia vida. Necesitamos rodearnos de cosas bellas. No como lujo, si no, como acto de amor propio. La belleza cotidiana nos recuerda que merecemos cuidado, aunque sea el que nos damos nosotras mismas.


Cambia la emisora.

Cuando el silencio pese demasiado, pon la radio. No un playlist, no Spotify — la radio, con un locutor de verdad. Hay algo en escuchar una voz humana que habla sin que tú le hayas pedido nada, que comparte canciones, que hace chistes malos, que te recuerda que el mundo está ahí afuera, vivo y en movimiento. Es una compañía honesta. Sin expectativas. Sin drama.


Una última cosa:

Estar sola no es lo mismo que estar incompleta. Tu espacio, tu silencio, tu mañana — son tuyos. Y cuando aprendes a habitarlos con ternura, empiezas a descubrir que eres, de hecho, una compañía bastante buena. Cuídate como si fueras tu persona favorita. Porque deberías serlo. Con cariño, Este rincón del internet que es tuyo

 
 
 

Comments


bottom of page